
Entre los años 1063 y 1065, el rey Don García eligió Ribadavia como capital del Reino de Galicia, y a partir de ahí empezaron a llegar los primeros judíos atraídos por las posibilidades de comercio y negocio, que se vieron favorecidas ante esta nueva situación.
La judería, o barrio judío, se formó entre los siglos XII y XIII, como consecuencia de los judíos que llegaron desde el siglo X y por la existencia de un potente comercio que se vio favorecido por la concesión del Foro Real por parte de Fernando II en 1164. Los judíos empezaron a gestionar en gran medida los asuntos financieros del señorío de Ribadavia que posteriormente paso a condado de Ribadavia. También destacaron como mercaderes de vino y en los oficios artesanales de la época.
En 1492, los Reyes Católicos promulgaron la orden de expulsión de judíos, y muchos se convirtieron al catolicismo para evitar la expulsión, aunque muchos mantuvieron el culto judío en secreto. Ambas comunidades, judía y católicas fueron decisivas para la prosperidad económica de la zona.
Deja un comentario